¿Alguna vez te han llamado "cachetes de ardilla"? ¿"Carigorda"? No lo tomes a mal. Puede ser que seas uno de los infortunados que tienen las primeras diez libras de su peso en el rostro. Para erradicar esa papada de la Tierra, ten en cuenta lo siguiente.
- Estás en buena compañía. Piensa en John Travolta, Vince Vaughn, Kate Bosworth y Renne Zellwegger (aunque si nuestras libras se fueran a los labios como con Renee, estaríamos en el club de Angelina Jolie).
- Es sabido que la obesidad abdominal está relacionada con varios males, como enfermedades cardiovasculares, diabetes y otros tantos. ¡No existen datos similares con el peso del rostro! De hecho, si tienes cinco libras sólo en el rostro, quiere decir que son cinco libras que no están en tu panza.
- Estás muy motivado para mantenerte delgado. Ya que el peso de más en el rostro es tan atractivo como usar una sandía, querrás ver una foto de ti mismo y desaparecer las calorías inmediatamente. Por otro lado, con el peso extra que está en cualquier otra parte del cuerpo que no ves diario, siempre te puedes convencer de que tu ropa aprieta más que antes a causa de la secadora.
- Te verás joven por más tiempo. Mientras maduramos, nuestras caras enflaquece naturalmente. Ya que tu rostro tiene más tela de dónde cortar, le tomará más tiempo adelgazar.
Ahora la gran noticia: No hay mucho que puedas hacer con el peso de tu rostro. Has heredado una hermosa sonrisa, una risa contagiosa Y ESAS MEJILLAS. Seguramente no tienes que ir muy atrás para encontrar de dónde vinieron: gracias mamá. Aunque abundan las teorías descabelladas de cómo perder el peso facial-desde baños de vapor para la cara o recurrir al bisturí--, sí existen opciones para la vida reales:
- Bájale al azúcar refinada y a los carbohidratos. Algunos nutricionistas creen que el consumo excesivo de azúcar refinada y carbohidratos puede desembocar en retención de agua en el rostro. Mejor intenta los granos enteros; no los alimentos procesados--ya conoces el discurso.
- Córtale a la sal. La palabra elegante para retención de agua es edema. Mi palabra: hinchazón. La sal hace que retengas agua y como a tu cara le gusta mucho retener, el agua va directo para allá. Así que córtale a la sal y ve lo que pasa. Tendrás doble papada si la sal que consumes es vía una dieta regular de papitas grasientas.
- Reduce los medicamentos. Algunos medicamentos pueden contribuir a la retención de agua. Si estás en un tratamiento medicinal, consulta con tu médico. Pero si cortas la automedicación y convives con el fluido nasal por un rato, puedes ver lo que pasa.
- Silueta. Un polvo bronceador que concuerde con tu color de piel puede ayuda-aplícatelo debajo de la barbilla y a lo largo de la quijada. También te asombrarás de cómo un ajuste a tu peinado puede hacer mucho por tu cara. Deshazte de las capas y ve por mechas si necesitas desviar las miradas de tu frente por alguna razón. Ponte volumen en la parte de arriba de la cabeza (para alargarla) y mantén tu pelo cerca de tus cara a los lados.
Finalmente, sólo te queda resignarte a esperar. Como nuestras caras se harán más flacas a medida que envejecemos, tendrás la oportunidad de encontrarte con tus pómulos después de todo-sólo tendrás que esperar más que la mayoría de la población. Mientras tanto, te sugiero que practiques quererte tal como eres, ¡con cachetes de ardilla y todo!


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